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Costo de Oportunidad

En la actualidad, muchos jóvenes (y no tan jóvenes), se están atreviendo a utilizar sus habilidades no solo para trabajar dentro de una compañía, sino que también están iniciando sus propias ideas de negocios e intentando llevar adelante proyectos que en otros momentos no se hubieran atrevido a hacer. En un mundo en el cual lo único que tenemos seguro es el constante cambio al que estamos sometidos, estar claros en la formulación de nuestra idea de negocios es sumamente importante para poder tener éxito.

A menudo, las personas tomamos decisiones basados en un análisis de costo – beneficio, es decir comparamos los costos a los cuales nos debemos enfrentar para crear nuestra idea con los ingresos que dicha idea nos genera. Este análisis lo podemos de hacer para distintos periodos, siendo el más sencillo de calcular el análisis costo beneficio de una idea que se desarrolla en el tiempo actual, generando costos e ingresos en este periodo. Así si los ingresos superan los costos, la decisión de realizar dicha idea se convierte en realidad porque decimos que tendríamos beneficios – un análisis un poco más complicado es calcular los flujos de los costos e ingresos que se van a tener en el tiempo, a través de traer a valor presente dichos montos-. Sin embargo, hay un aspecto que olvidamos a menudo a la hora de estudiar los costos de la empresa que nos pueden cambiar la decisión de emprender una idea o no. Veamos este aspecto como un ejemplo.

Dos personas completamente distintas están a punto de tomar la decisión de abrir un restaurante, llamaremos a la persona 1 como “rock star”. “Rock star” es un connotado músico en su país, todas las semanas brinda conciertos en las principales salas y factura la no despreciable suma de $1000 semanales utilizando su talento como músico. La persona 2, al que llamaremos “Licenciado”, trabaja en un reconocido Buffette de Abogados ubicado en la capital del país en cuestión, “Licenciado” tiene como salario $2000 mensuales por cumplir con su labor.

Haremos un par de supuestos adicionales para simplificar el análisis:

1. Ambas personas tienen los mismos costos de operación para su restaurante (entiéndase pago de servicios públicos, mobiliario, alquileres, proveedores, etc).

2. Para poder poner a funcionar el restaurante ambos deben de renunciar a los empleos que tienen actualmente (como músico y como abogado).

¿Quién tendría más ganancias con su restaurante si ambos tienen los mismos ingresos?

En un análisis sencillo de ingresos menos costos como el propuesto al inicio, ambas personas tendrían los mismos beneficios, ya que tienen los mismos costos y los mismos ingresos de la actividad del restaurante, a este tipo de beneficio le llamamos BENEFICIO CONTABLE, y nos muestra la forma en que el análisis se hace de una empresa desde la óptica del contador. Sin embargo, si queremos ir más allá y encontrar el beneficio económico de dichas actividades, debemos incluir un costo más al análisis. Este costo es implícito y no lo podemos calcular como un flujo de salida de la empresa, ya que esta no está haciendo una erogación. A este costo se le llama costo de oportunidad y podemos definirlo en términos prácticos como aquello a lo que renunciamos para conseguir algo. En este caso el costo de oportunidad para “Rock star” será $4000 mensuales, que es la suma de los $1000 semanales que factura a través de conciertos, mientras tanto para “Licenciado” dicho costo sería de $2000 que es su salario por ejercer su profesión. Nótese que aun teniendo beneficios contables similares ambos emprendedores, puede ser que “Rock star” tenga beneficios económicos negativos a la hora de emprender su negocio – en realidad ambos pueden tener beneficios económicos negativos, sin embargo siempre serán mayores los de “Rock star” debido a su costo de oportunidad mayor- y la mejor decisión que puede tomar es mantener su posición como músico y no emprender.

De este modo, una conclusión importante a la que se puede llegar, es que a mayor costo de oportunidad, mayores deben ser los beneficios contables que nos generen nuestros emprendimientos, ya que al agregar aquello a lo que estamos renunciando – costo de oportunidad- como un costo, los beneficios económicos que tendremos podrían convertirse en pérdidas para el emprendedor.